EL PELIGRO DE ESTAR CUERDA. REFLEXIÓN SOBRE LA LOCURA

Queridos/as amigos/as retomamos este espacio con uno de los temas que llevo pensando durante estos días, como consecuencia de un regalo maravillosos por parte de una generosa persona. El regalo, en cuestión, era el libro de Rosa Montero cuyo título es: El peligro de estar cuerda.

Quiero comenzar a exponer mis pensamientos con la misma frase de Fernando Pessoa que Rosa Montero utiliza para comenzar su libro. La frase es la siguiente: Habiendo visto con qué lucidez y coherencia lógica algunos locos justifican ante sí mismos y ante los otros, sus ideas delirantes, perdí para siempre la seguridad completa en la lucidez de mi lucidez.

En la búsqueda constante de comprender la complejidad de la mente humana, la dicotomía entre la cordura y la locura ha sido objeto de reflexión a lo largo de la historia. Sin embargo, al explorar estas dos fuerzas aparentemente opuestas desde la perspectiva del desarrollo personal, surge una conexión intrigante con la creatividad, revelando así la intersección única entre la estabilidad mental y la expresión artística.

La cordura, definida por la sociedad como la capacidad de pensar y actuar de manera lógica y razonable, se presenta como el pilar fundamental del desarrollo personal. El individuo "cuerdo" es aquel que se ajusta a las normas establecidas, sigue las convenciones sociales y se adapta eficientemente a las expectativas impuestas por la comunidad. Sin embargo, la cordura, en su búsqueda de estabilidad, puede convertirse en una jaula autoimpuesta que limita la libertad creativa y la exploración personal.

La locura, por otro lado, a menudo es estigmatizada y temida. Sin embargo, desde una perspectiva integral, la locura puede ser vista como la chispa que desencadena la innovación y la originalidad. La mente "loca" se aventura más allá de los límites predefinidos, desafiando las restricciones impuestas por la norma social. Es en este espacio aparentemente caótico donde nace la creatividad, liberándose de las cadenas de la conformidad y explorando territorios desconocidos.

La pregunta que me hago cuando intento comprender esa sutil línea que separa la cordura de la locura es la misma que se hace Rosa Montero, ¿Estar loco es estar solo? ¿Estar loco es una ruptura de la narración común que nos saca de la convención social? ¿Qué es estar loco en realidad? ¿Estamos todos locos? Como apuntaba el gran Jacques Lacan.

No estoy segura de, si todas estas preguntas tengan alguna respuesta, pero de lo que si estoy casi segura es, de que todos los cuerdos tenemos algo de locos y que todos aquellos a los que llamamos locos tienen mucho de cuerdos.

Todos los grandes genios tenían mucho de locos. ¿Será la creatividad el resultado de la locura? En mi opinión la creatividad, como manifestación del potencial humano, actúa como puente entre la cordura y la locura. La capacidad de crear surge de la capacidad de imaginar más allá de las estructuras existentes, de cuestionar el status quo y de abrazar la incertidumbre. La creatividad, a menudo alimentada por la tensión entre la cordura y la locura, se convierte en el catalizador de la autenticidad. En lugar de conformarse con las expectativas externas, el individuo creativo se sumerge en su mundo interior, desafiando las normas establecidas y creando su propio camino. Este proceso, aunque a veces caótico, se convierte en la fuerza motriz del desarrollo personal, impulsando al individuo hacia una comprensión más profunda de sí mismo.

En conclusión, la cordura, la locura y la creatividad se entrelazan de manera compleja en el viaje del desarrollo personal. La cordura proporciona estabilidad y estructura, la locura desafía y rompe barreras, y la creatividad fusiona ambas fuerzas en una expresión única de la individualidad. En este viaje, el individuo descubre que la verdadera realización personal no yace en la conformidad ciega, sino en la capacidad de abrazar la totalidad de su ser, nutriendo la chispa creativa que yace en la intersección entre la cordura y la locura.

Para finalizar quisiera hacerlo con esta frase extraída del propio libro del peligro de estar cuerda. “Algunos autores consideran que una propiedad fundamental del cerebro creativo podría ser la desregulación de diferentes neurotransmisores, en especial la dopamina. Pues bien, resulta que los neurotransmisores también están alterados en los casos de trastorno mental. Así que la diferencia entre lo que llamamos creatividad y lo que llamamos locura quizá sea tan solo cuantitativa”

Es una lástima que los locos no tengan derecho a hablar sensatamente de las locuras de la gente sensata.

 

 

 

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