LA DICOTOMÍA DE CONTROL O LA ANALOGÍA DEL ARQUERO
Queridos amigos y queridas amigas, después de un tiempo en el que he escrito muy poco, por motivos familiares, me vuelvo a reunir otra vez con todos y todas vosotr@s para seguir reflexionando sobre temas que considero de suma importancia, tanto a nivel educativo como a nivel de desarrollo personal.
El tema de Educación emocional, que traigo hoy a colación para reflexionar es la DICOTOMÍA DEL CONTROL. La dicotomía del control realiza una distinción entre los asuntos que son nuestra responsabilidad, y por tanto podemos controlar y los que están fuera de nuestro margen de acción, y por tanto no podemos controlar. Es decir, a través de la dicotomía de control nos podemos centrar en aquellos acontecimientos que dependen única y exclusivamente de nosostro@s y aquellos que no y, por lo tanto, podemos generar dos zonas, la zona de preocupación ( es decir, todo aquello que no está bajo nuestro control y por tanto nos preocupa) y la zona de influencia ( Aquellas situaciones que sí están bajo nuestro control y no nos generan ansiedad).
Pero...para qué me sirve todo esto, os estaréis preguntando. Conocer la Dicotomía de Control nos servirá para trabajar la aceptación con nosotros/as mismos/as y con nuestro alumnado, sobre todo cuando tengamos alumnado con problemas de frustración, ira reprimida, enfados frecuentes, etc.
Con este alumnado, en especial, os propongo trabajar la ANALOGÍA DEL ARQUERO.
La analogía del arquero es una técnica en la que cada uno/a de nuestros/ alumnos/as debe imaginarse que son un/a arquero/a, pero no uno/a cualquiera sino el/la mejor.
Podemos trabajar la visualización de esta figura arquetípica e incluso la pueden representar de diferentes maneras artísticas. A través del dibujo, collage, roll playing, etc. Una vez hayan visualizado y representado esta figura debemos ponerlos en esta situación: imagínate como el /la mejor arquero/a del mundo mundial. Debes disparar una flecha, tienes buen arco y la mejor puntería de todos/as los/as arqueros/as. Disparas la flecha pero una ráfaga de aire que se levanta de repente hace que se desvíe de su objetivo. ¿Qué acaba de ocurrir? ¿Qué cosas están bajo tu control? ¿Qué cosas no están bajo tu control?.
Con la analogía del arquero podemos trabajar que no siempre los eventos ocurren como quisiéramos, pero que debemos desear que ocurran como son y de esta manera nuestra vida trascurrirá sin problemas. Nunca podremos cambiar lo ocurrido, sin embargo si podremos cambiar el cómo lo percibimos.
Si trabajamos la aceptación y la serenidad, tendremos futuros ciudadanos que no vivirán estresados en un aumento constante de cortisol, que tan de moda está. Pero sobre todo trabajar la aceptación, desde edades tempranas, es la mejor forma que conozco de trabajo para ser felices y ser feliz es el primer paso para ser un buen ciudadano. Es el primer paso para generar conocimiento y pensamiento y es el primer paso para cambiar esta sociedad.
Como decía una buena amiga mía: " Sonríe porque existió en vez de estar triste porque terminó"
El tema de Educación emocional, que traigo hoy a colación para reflexionar es la DICOTOMÍA DEL CONTROL. La dicotomía del control realiza una distinción entre los asuntos que son nuestra responsabilidad, y por tanto podemos controlar y los que están fuera de nuestro margen de acción, y por tanto no podemos controlar. Es decir, a través de la dicotomía de control nos podemos centrar en aquellos acontecimientos que dependen única y exclusivamente de nosostro@s y aquellos que no y, por lo tanto, podemos generar dos zonas, la zona de preocupación ( es decir, todo aquello que no está bajo nuestro control y por tanto nos preocupa) y la zona de influencia ( Aquellas situaciones que sí están bajo nuestro control y no nos generan ansiedad).
Pero...para qué me sirve todo esto, os estaréis preguntando. Conocer la Dicotomía de Control nos servirá para trabajar la aceptación con nosotros/as mismos/as y con nuestro alumnado, sobre todo cuando tengamos alumnado con problemas de frustración, ira reprimida, enfados frecuentes, etc.
Con este alumnado, en especial, os propongo trabajar la ANALOGÍA DEL ARQUERO.
La analogía del arquero es una técnica en la que cada uno/a de nuestros/ alumnos/as debe imaginarse que son un/a arquero/a, pero no uno/a cualquiera sino el/la mejor.
Podemos trabajar la visualización de esta figura arquetípica e incluso la pueden representar de diferentes maneras artísticas. A través del dibujo, collage, roll playing, etc. Una vez hayan visualizado y representado esta figura debemos ponerlos en esta situación: imagínate como el /la mejor arquero/a del mundo mundial. Debes disparar una flecha, tienes buen arco y la mejor puntería de todos/as los/as arqueros/as. Disparas la flecha pero una ráfaga de aire que se levanta de repente hace que se desvíe de su objetivo. ¿Qué acaba de ocurrir? ¿Qué cosas están bajo tu control? ¿Qué cosas no están bajo tu control?.
Con la analogía del arquero podemos trabajar que no siempre los eventos ocurren como quisiéramos, pero que debemos desear que ocurran como son y de esta manera nuestra vida trascurrirá sin problemas. Nunca podremos cambiar lo ocurrido, sin embargo si podremos cambiar el cómo lo percibimos.
Si trabajamos la aceptación y la serenidad, tendremos futuros ciudadanos que no vivirán estresados en un aumento constante de cortisol, que tan de moda está. Pero sobre todo trabajar la aceptación, desde edades tempranas, es la mejor forma que conozco de trabajo para ser felices y ser feliz es el primer paso para ser un buen ciudadano. Es el primer paso para generar conocimiento y pensamiento y es el primer paso para cambiar esta sociedad.
Como decía una buena amiga mía: " Sonríe porque existió en vez de estar triste porque terminó"
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