NECESITAMOS BUENOS MAESTROS NO BUENAS LEYES EDUCATIVAS
Necesitamos buen@s maestr@s no buenas Leyes Educativas
El trabajo como docentes es uno de los trabajos más exigentes que una persona puede tener. Considero que la docencia es una profesión con múltiples dimensiones y lo cierto es que me molesta profundamente que la gente que no se dedica a la educación critique tan a la ligera la manera en la que los y las docentes ejercemos nuestro oficio.
Para mí, ser maestra es trabajar con 20 o 30 vidas y todos ellos y todas ellas son personas con una existencia llena de esperanzas y expectativas, son vidas complejas.
Traen al aula sus experiencias de casa, de la calle, sus intereses culturales... No deja de ser un momento más que tú compartes con ellos y ellas. Como dice Ken Robinson : “No hay sistema en el mundo, en ninguna escuela, de ningún país que sea mejor que sus maestros. Los maestros son el alma del éxito en las escuelas”.
Pero no voy a hacer aquí una apología del por qué decidí ser maestra, lo que si voy a realizar es una reflexión del magisterio ,en un momento, en el que ha cambiado la ley educativa.
Las leyes Educativas cambian continuamente en función del color político que gobierne en cada momento, ¿De verdad, os parece lógico? ¿Creen los gobiernos que pueden reformar la escuela? Yo sinceramente pienso que no, que esos argumentos son una ilusión por parte de los políticos. Las leyes no cambiaran la escuela, quienes verdaderamente pueden cambiarla son los maestros y maestras. Ni las leyes ni las oposiciones, seleccionan a buenos maestros y maestras. Para que haya una buena escuela hace falta otro tipo de selección.
Necesitamos buenos maestros y maestras no buenas leyes educativas, como afirma Francesco Tonucci, la escuela debería reflexionar para saber cómo puede ser para todos y para todas y reconocer la existencia de diferentes inteligencias dentro de una misma aula.
Los colegios del siglo XXI deben ser lugares donde cada uno y cada una puedan reconocerse y puedan desarrollarse, donde cada uno y cada una encuentre lo que es suyo, su elemento. Lamentablemente en la escuela un alumno o una alumna serán buenos si tienen buenas notas en lengua y matemáticas, si nació con otra vocación es probable que no encaje y que no se reconozca en esa escuela. Es por esta razón que hacen falta buenos y buenas maestros y maestras porque si entre todos y todas consiguiéramos dignificar la función docente creo firmemente que el mundo tendría ciudadanos y ciudadanas mucho más felices.
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