ENCUENTRA TU ELEMENTO
Encuentra tu elemento
Hay momentos en que la vida nos habla directamente. Sin necesidad de palabras, materializa en nuestro interior intuiciones tan claras como el cristal. Son instantes, a veces efímeros, en los que la mente escapa de su cerco cotidiano y las ideas cobran otro sentido. Percibimos en ese instante el valor de unas palabras, la fuerza que esconde una mirada, los suaves rayos del sol acariciando la tierra o tal vez el vuelo de un pájaro. Las sombras dejan entrever los objetos originales. Como decía María Zambrano: “el ver es siempre un entrever” y es en ese entrever, en ese momento exacto donde hay algo dentro de nosotros que nos hace conectar con el elemento. Pero ¿Qué es el elemento? El elemento es un término que acuñó Ken Robinson y que dio pie al título de su libro. En este libro Ken Robinson nos habla de aquellas personas que decidieron seguir la voz de su conciencia, aquella voz para la que estaban llamados, sin seguir sus inclinaciones solo por la promesa de tener una nómina. Se dedicaron a ellas porque no podían imaginarse haciendo otra cosa. Encontraron aquello para lo que estaban hechos e invirtieron un tiempo y un esfuerzo considerable para dominar los cambios en estas profesiones. De este modo si mañana el mundo se volviera del revés, estas personas encontrarían el modo de seguir haciendo aquellas cosas que les llevan a estar en su elemento.
El elemento, por tanto, podríamos definirlo como el punto de encuentro entre tus aptitudes naturales y tus inclinaciones personales. Cuando las personas están en su elemento se encuentran más allá de las experiencias comunes de disfrute y felicidad. Establecen contacto con algo fundamental para su sentido de la identidad, sus objetivos y su bienestar. En definitiva, cuando las personas están en su elemento, experimentan una revelación, perciben quiénes son y qué deben hacer con su vida.
Dedico esta entrada del blog a hablar sobre el elemento porque lo considero imprescindible en nuestra profesión como docentes. Encontrar el elemento es amar lo que haces y desde la profesión docente no podemos enseñar a aquel al que no amamos. Amar y enseñar son dos verbos de la primera conjugación que comparten algo más que esa cualidad. Si descubrimos el elemento en nosotros mismos y animamos a los demás a que encuentren el suyo, las oportunidades para el crecimiento serán infinitas. Si dejamos de hacerlo puede que salgamos adelante pero nuestra vida será aburrida.
Finalizaremos esta reflexión con una frase de Miguel Ángel: El mayor peligro para la mayoría de nosotros no es que nuestras aspiraciones sean muy altas y las desaprovechemos, sino que son demasiado bajas y las alcanzamos” Sueña a lo grande, cree en ti, en tu profesión, dignifícala, amala y encuentra tu elemento
Comentarios
Publicar un comentario